La cirugía láser para corregir la miopía y quitarse las gafas

El objetivo de la cirugía láser consiste en eliminar cualquier deficiencia ocular, y posibilitar al paciente una autonomía total sin gafas o lentillas de contacto. Este objetivo es más fácil de alcanzar si la corrección de la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo es débil o moderada. A continuación presentamos un artículo de preguntas sobre la operación de miopía.

Autor: AdinaVoicu-Pixabay

Al día siguiente de la operación, la recuperación visual alcanza entre el 70 y el 80%. Más del 98% de los miopes inferiores a -6 dioptrías y de los hipermétropes inferiores a +3 dioptrías se corrigen con la primera operación.

En caso de estar afectado por una gran miopía o hipermetropía, otra corrección es posible y se puede necesitar un retoque quirúrgico. Esta segunda operación se efectúa por lo general tres meses después de la operación, aunque menos del 2% de los casos la necesita. Esta segunda operación no puede realizarse más que si el grosor residual de la córnea es suficiente.

La mejora de la visión

Tras un Lasik, la visión se acerca mucho más de lo que era con el uso de lentillas de contacto antes de la operación, es decir ligeramente mejor de lo que era llevando gafas. Globalmente, la acuidad visual postoperatoria sin corrección, se acerca mucho a la acuidad que tenía el paciente con una corrección antes de la operación.

Conviene explicar al futuro operado que esta intervención no hace que se gane en agudeza visual. Simplemente suprime una dependencia con relación a la corrección óptica, de gafas o lentillas de contacto. Así pues, en caso de ambliopía de un ojo, visión mediocre desde la infancia, intermediario entre la visión normal y la ceguera, y que en el adulto no tiene ninguna esperanza de curación, la cirugía no promete milagros. Esta restaura aproximadamente la misma visión que en el preoperatorio.

El post operatorio

Normalmente es un proceso bastante sencillo. Picores, sensación de arena en los ojos, lagrimeo abundante e intolerancia a la luz son habituales durante las dos o tres horas siguientes a la operación. Si aparece un ligero dolor, un analgésico suele prescribirse.

El paciente debe estar prevenido que tendrá una visión borrosa durante las primeras horas del postoperatorio con una sensación de niebla o velo que se disipará por la noche. El efecto espectacular de la operación es manifiesto desde el día siguiente por la mañana al despertarse. En ese momento, la recuperación de la acuidad visual alcanza normalmente el 80%, dando al paciente una autonomía nueva.

La mejora de la visión continúa por lo general durante tres o cuatro semanas hasta estabilizarse al tercer mes postoperatorio. Si se constata una falta de corrección, más frecuente en caso de una fuerte miopía inicial, un retoque quirúrgico es posible para perfeccionar este resultado insuficiente.

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