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Cómo evitar la caída de cabello
Hoy día, existen muchos factores que causan la caída del cabello en hombres y mujeres. El estrés, el exceso de trabajo, las obligaciones cotidianas, la mala alimentación, la falta de ejercicio y otros hábitos que afectan la salud dañan también al cuero cabelludo y propician la calvicie. Este mal, aunque afecta principalmente a los hombres, no respeta sexos y también puede perjudicar a las mujeres, causándoles baja autoestima, entre otros problemas.
Para las mujeres que sufren de caída del cabello, existen tratamiento capilares bastante efectivos que pueden frenar este problema. Si el problema es grave, se recomienda visitar a un especialista para que determine su causante y pueda recetar un tratamiento adecuado. Si no es tan grave, algunos productos comerciales especializados deberían resolver el problema.
Sin embargo, cabe tener en cuenta que, para que el problema se resuelva del todo y podamos gozar de una cabellera abundante y saludable, es preciso que cambiemos nuestros hábitos nocivos por unos que nos beneficien. Por ejemplo, llevar una dieta saludable que incluya suficientes vegetales, como granos enteros, frutas y verduras y demás ingredientes que contengan altos niveles de vitaminas y minerales.
Tampoco debemos olvidarnos de respetar nuestras horas de sueño, hacer ejercicio con regularidad y tratar de vivir tranquilamente, sin preocupaciones excesivas. Recordemos que el estrés es una de las principales causas de la caída del cabello, así que por más productos que utilicemos, si nos encontramos bajo mucha presión, difícilmente se corregirá nuestro problema.
Así que ya sabemos la respuesta; con los hábitos alimenticios adecuados, el ejercicio necesario y el tratamiento correcto para nuestro cabello, sin duda nuestro problema encontrará solución y podremos sentirnos bellas de nuevo. No hay por qué escondernos o sentirnos mal con nosotras mismas si se trata de un mal que tiene una salida.
Las mejores dietas
Todas soñamos con encontrar nuestro peso ideal. Ese peso que nos permita al fin sentirnos seguras de nosotras mismas en lugar de sentir que tenemos algo que esconder. Hemos intentado ya mil y un dietas, pero ninguna funciona. ¿Cómo podemos lograr nuestro objetivo?
Bien lo han dicho nuestras abuelas: lo natural siempre es lo mejor. ¡Cuánta sabiduría hay en estas palabras…! Para adelgazar hasta encontrar nuestro peso ideal, lo mejor que podemos hacer es elegir una dieta que esté basada en alimentos naturales, de preferencia frescos. Las mejores dietas son las que nos recomiendan elevar nuestro consumo de vegetales, frutas y jugos frescos, y disminuir el de productos procesados, azúcares refinados y grasas animales.
Así, bajar la barriga no tiene por qué ser ninguna misión imposible. No es necesario que nos dejemos morir lentamente de hambre, pues quizá de esta forma consigamos bajar de peso de manera espectacular, pero nuestro cuerpo y nuestra salud lo resentirán. Es muy probable que el peso regrese después de unos meses (el temido efecto yo-yo) o que nuestro cuerpo sufra descompensaciones. Y, después de todo, ¿para qué queremos estar flacas si vamos a estar desnutridas?
La única forma de bajar de peso y mantenernos saludables es hacerlo de manera lenta y controlada, siendo disciplinadas y constantes. Como dice el dicho: “lento, pero seguro”. Si cambiamos para bien nuestros hábitos alimenticios, y no sólo durante unos meses, nuestro cuerpo se deshará de esos kilos de más que nos estorban y se adaptará a nuestro nuevo estilo de vida.
Una dieta saludable siempre debe ir acompañada de hábitos saludables, como hacer ejercicio con regularidad (cuando menos 30 minutos al día), dejar de fumar, reducir nuestro consumo de alcohol y, ¡por supuesto! Aprender a relajarnos, pues el estrés es uno de los principales enemigos de un peso balanceado.
Aumentar la masa muscular
Los músculos son los órganos del cuerpo encargados de producir el movimiento de los huesos y articulaciones, lo que nos permite tener una amplia posibilidad de movimientos corporales y desplazamiento en el espacio. Además, los músculos pueden generar calor corporal de ser necesario, para mantener la temperatura del cuerpo constante.
Los músculos están formados fundamentalmente por proteínas propias del cuerpo, que se sintetizan a partir de proteínas obtenidas de la dieta. Un adecuado aporte proteico es importante en la dieta habitual para el aporte de todos los aminoácidos para que el cuerpo genere sus propias proteínas, además de contribuir con el aporte energético. Hay que tener en cuenta que algunos aminoácidos contenidos en las proteínas no pueden ser generados por el organismo y el aporte extra de grandes cantidad de proteínas es transformada en grasas, forma en que se acumula el exceso calórico. La dificultad radica en que de las grasas no pueden formarse proteínas nuevamente.
La recomendación de consumo de proteínas se encuentre entre 0,8 a 1 gramo por kilo de peso de la persona, es decir, una persona que pesa 90 kilos deberá consumir diariamente hasta 90 gramos de proteínas. Si se excede de este aporte la energía extra obtenida de las proteínas se transformará en grasa que se depositará a nivel abdominal, muslos y caderas, como ya hemos visto en Gorda.
Algunas personas pueden querer aumentar su masa muscular, ya que pueden tener normopeso o sobrepeso, pero sus músculos no están bien desarrollados. La mejor forma de aumentar la masa muscular es la práctica de ejercicio físico de los grupos musculares más importantes, porque su contracción y relajación con algún grado de resistencia estimula la formación de más fibras musculares aumentando el volumen del músculo. La musculación es la actividad física ideal si se busca aumentar la masa muscular.
Se debe de acompañar con una dieta que tenga un adecuado aporte proteico, obtenido del consumo de carne, leche, queso y huevos, entre otras opciones. No olvidar que no debe abusar del consumo de proteínas porque su exceso lleva a un mayor aporte calórico y mayor producción de grasa corporal.
Conducta adictiva con el alimento
Bajar de peso no es una tarea fácil para las personas que están excedidas de su peso ideal por varios motivos, uno de ellos se debe a que comer es una necesidad vital para sobrevivir, por lo tanto tenemos que disminuir el consumo pero no lo podemos cortar completamente. El vínculo que establecen algunas personas con la comida es de carácter adictivo. Utilizan la alimentación como elemento para calmar su ansiedad que les genera su adicción. Esta capacidad adictiva puede enfocarse en diferentes elementos, desde el consumo de tabaco, drogas, apuestas y muchas otras posibilidades.
Para las personas que tienen obesidad lograr adelgazar y mantenerse en su peso recomendado implica detectar el vínculo que establecen con la ingesta de alimento, caracterizarlo y luego trabajar en modificarlo. Este vínculo patológico es lo que lleva a un consumo desmesurado y problemático de calorías, no por el alimento en sí, sino por la sensación de bienestar que produce el mismo. Los deseos que tiene la persona no es ingerir un determinado alimento sino en consumir cualquiera de las opciones que se les ofrezca.
Este circuito de deseo y ansiedad que se calma siempre con alimento lleva a que se perpetúe en el tiempo, siendo cada vez más fuerte y difícil de romper. La persona tiene ansiedad y come un plato de comida lo que calma esa sensación previa, si se repite de forma permanente lleva a que este proceso se automatice de forma permanente. Cuando se alcanza esa etapa la persona empieza a subir de peso de forma continua.
La única forma de alcanzar el peso ideal y mantenerse en el mismo es romper este círculo adictivo con el alimento, teniendo una actitud activa para combatir la obesidad, la cual afecta nuestro estado de salud de forma importante.
Sólo con realizar dietas bajas calorías cada cierto tiempo o en algunos meses del año no se consiguen resultados de calidad, situación ya analizada en Gorda. Todos buscamos no sólo tener un cuerpo esbelto sino que cuidar nuestra salud para vivir el mayor tiempo posible con la mejor calidad de vida.
Conociendo la bulimia
Comer genera una sensación de satisfacción y placer, lo que constituye que la ingesta de alimento sea mucho más que un simple acto de obtención de energía.
Este vínculo con el alimento en algunas personas lleva que puedan producirse alternaciones en la alimentación de las personas. Desde ingerir menor cantidad de alimento porque el individuo se visualiza gordo, como es el caso de la anorexia nerviosa.
En el otro extremo encontramos la bulimia, en la cual la persona ingiere grandes cantidades de alimentos, denominados atracones, luego se siente culpable por la acción que realizó y utiliza algún método para expulsar el alimento. Lo más frecuente es la producción de vómitos que llevan a que el estómago vacíe el alimento ingerido. También pueden utilizarse laxantes para acelerar el tránsito intestinal.
La persona es consciente de que tiene una alimentación anormal, pero no puede evitar ese círculo de comer de forma abundante y luego vomitar. Esta vinculación se hace tan fuerte que se automatiza y comienza a invalidar a la persona.
Las causas de la bulimia se desonocen, pero las misma tiene múltiples determinantes y factores de riesgo. Aquellos niños que hayan recibido una adecuada educación en torno a una alimentación balanceada estarán más y mejor preparados para evitar caer en este problema de salud. Este es uno de los motivos porque la alimentación de los niños, en conjunto con la de los mayores, que son ejemplos de los menores debe aspirar a ser lo más saludable posible.
La bulimia puede desencadenar en una anorexia nerviosa. Existen tratamientos dirigidos por profesionales de la salud que permiten detectar la situación anormal e introducir cambios para modificarla. Existen grupos de autoayuda que contribuyen con este proceso, ya que permite compartir esta situación con otras personas afectadas por la misma situación.
Los trastornos de la alimentación afectan de forma importante la calidad de vida de la persona y su familia, como ya hemos visto en Gorda. Conocer sobre ellos permite detectarlos a tiempo y consultar con un profesional. Una adecuada formación en nutrición permitirá mejorar nuestro vínculo con los alimentos, logrando una silueta corporal más estelizada y cuidando nuestra salud integral.
Productos naturales para adelgazar
Cuando necesitamos bajar de peso, no siempre estamos dispuestos a realizar un gran esfuerzo por ello, especialmente cambiar y disminuir nuestra alimentación. Buscamos una fórmula que nos provea de beneficios de adelgazar, con nada de esfuerzo, incluso no modificando nuestra dieta. Nos guiamos por recetas caseras, comentadas por personas conocidas o sacadas de revistas. Podemos encontrar productos que publicitan y promocionan estos resultados, los cuales distan de ser reales e incluso pueden causar un serio riesgo a nuestra salud.
Hay que tener cuidado de consumir productos naturales, o que pretenden serlo, como tratamiento o complemente para el proceso de bajar de peso. Hay diversas presentaciones: en pastillas, polvos, parches y bebidas. Debemos evitar su consumo, ya que nos podría perjudicar nuestro organismo, en general contienen diuréticos. Estas sustancias hacen que perdamos agua, orinando más, por lo que luego de su consumo varios días seguidos lograremos un descenso de algunos kilos de peso. Este efecto hace que confirmemos que el método parece ser eficaz y está brindando resultados. Los resultados son débiles, y se pierden cuando se dejan de consumir la sustancia. No se reduce el peso a mediano plazo, porque no se elimina la grasa corporal, la cual permanece intacta frente a estas sustancias. No hay sustancias mágicas para quemar grasa corporal, es necesaria gastarla haciendo actividad física diaria.
Sólo hay que consumir productos para adelgazar indicados por un profesional de la salud. Ya que son sustancias que tiene eficacia científica probada sobre sus efectos en nuestro organismo. Un equipo de profesionales podrá orientarte de forma efectiva sobre las distintas opciones de tratamiento para disminuir y lograr el peso que deseamos.
No porque un producto químico diga natural tiene que ser mejor ni peor, hay que tener cuidado que respaldo hay detrás de ese producto. La presencia de una empresa seria, que busca brindar un buen servicio serio a sus clientes garantiza que no perjudicará nuestra salud, pero tampoco certifica resultados en todos los casos.
Los únicos productos naturales que contribuyen para adelgazar son las frutas y verduras, son alimentos que no pueden faltar en nuestra dieta diaria.
¿Por qué demoro en adelgazar?
Bajar de peso es una decisión que requiere compromiso en su realización. No puede ni debe ser tomada a la ligera, se debe planificar su realización y solicitar ayuda si se requiere.
Para descender de peso y mantenernos en el peso ideal hay que tener un enfoque integral. No podemos considerar sólo la comida para bajar unos kilos. Hay que tener en cuenta a la persona en su totalidad, sus rutinas diarias, gustos, disponibilidad para cambiar hábitos establecidos, ganas y motivación para hacerlo.
Un punto importante es la motivación, ya que es el motor que mueve todas nuestras acciones. Si estamos motivamos a bajar de peso, cumpliremos mejor y lograremos más rápidamente lo que nos propongamos. Tampoco hay que esperar a tener una alta motivación para dejar de comer, sino que cuanta mayor decisión tengamos más efectiva y con menos sacrificios será el proceso para adelgazar.
La alimentación es el pilar fundamental del proceso, es necesario realizar un ajuste total en ella para lograr que sea balanceada y saludable. De esta forma no sólo contribuirá a bajar de peso sino que influirá positivamente sobre nuestra salud.
Solemos enfocar nuestras energías en este punto, en pensar y cumplir una buena dieta, y nos olvidamos de otros factores que influyen tanto como este. Es el caso de la actividad física, es necesaria que aumente para gastar las calorías de más que ha ido almacenando nuestro cuerpo. El peso extra se almacena bajo tejido adiposo, la única forma de reducirlo en bajando la cantidad que comemos y haciendo ejercicio. Si sólo hacemos lo primero, demoraremos mucho en deshacernos de esa grasa extra, porque el cuerpo disminuye su gasto metabólico.
El proceso para adelgazar no tiene una duración determinada, es único para cada persona y situación personal. Tampoco tenemos apuro en bajar gran cantidad de kilos en pocos días, lo importante es pensar a largo plazo. Descender despacio hasta nuestro peso ideal y luego mantenernos en él. La gran mayoría de veces bajar de peso no es el problema, la dificultad más importante es mantenerse en el peso alcanzado. Así que paciencia y ¡no pierdas el entusiasmo!
Nuestro sistema digestivo
El cuerpo humano tiene un diseño excelente, puede llevar a cabo una gran cantidad de funciones con gran eficiencia. Una de ellas es la digestión, la cual es el proceso de transformación de los alimentos (sustancias químicas complejas) en sustancias químicas más simples y pequeñas para que puedan ser absorbidas por el intestino y pasen a la sangre. De esta forma se distribuyen y se utilizan como base para que todas las células de nuestro organismo obtengan energía.
Nuestro sistema digestivo está organizado en un tubo, sobre el cual el alimento va sufriendo diferentes procesos químicos y físicos. El tubo comienza con la cavidad bucal, en la cual con la ayuda de dientes y lengua el alimento es tritura, y se le agrega saliva. Es deglutido y pasa a través del esófago llegando al estómago. Ahí comienza la digestión química a través de ácido clorhídrico y movimientos musculares del estómago. También se almacena alimento en este órgano, este proceso demora entre una a tres horas, dependiendo del tipo de alimento ingerido. Hay alimentos que retardan el vaciamiento gástrico.
Le continua el intestino delgado, donde descargan dos glándulas: el hígado que secreta bilis y el páncreas que secreta líquido pancreático. Estas sustancias van degradando lo que resta del alimento, especialmente contribuyen en la digestión de lípidos. Con movimientos rítmicos el alimento sigue avanzando hacia el intestino grueso, en donde disminuye su velocidad de avance, y comienza a absorberse el agua hacia nuestro cuerpo. En este proceso es que avanzando se va formando la materia fecal. En su porción final el recto, la materia es expulsada por el ano por el acto de la defecación. Se expulsa todo lo que no pudo ser absorbido por nuestro cuerpo y algunos desechos que eliminamos por esta vía.
Este proceso parece muy simple, pero requiere una acción de varios órganos en forma coordinada. Cada paso que va avanzando el alimento sufre una modificación, y cada una de ellas es fundamental, muchas veces la afectación de alguna de ellas lleva a importantes trastornos en el proceso de digestión. Conociendo este recorrido podemos comprender que sucede con lo que ingerimos.









