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Consumo de huevo
Existen varios grupos de alimentos, uno de ellos está compuesto por huevos de aves. Los mismos se utilizan como alimento desde épocas antiguas. Generalmente consumimos los que provienen de la gallina, pero también existen de pato, codorniz, avestruz, ñandú entre otras posibilidades, dependiendo en la región que nos encontremos.
En la estructura del huevo puede reconocerme una cubierta dura dentro de la cual se encuentra la clara y la yema (de color amarillo). En la clara se encuentran las proteínas, fundamentalmente albúmina, pero varía dependiendo de que ave se trate, teniendo una coloración blanca. En cambio la yema contiene los lípidos, las grasas que constituyen una reserva.
Constituye un alimento nutritivo porque aporta proteínas de alto valor biológico, es decir, de muy buena calidad para nuestro organismo, comparable a la ofrecida por las carnes. Además de contener algunas vitaminas y minerales de valor nutritivo de importancia. Se destaca la presencia de vitamina D, siendo uno de los pocos alimentos que la contienen de forma natural.
Por su constitución, el huevo tiene una fácil y rápida digestibilidad. Hay que destacar que normalmente un huevo de gallina aporta 70 calorías, como hemos visto en Gorda es una mínima cantidad, estando la mayoría contenida en la yema.
En toda dieta equilibrada el consumo de huevos ocupa un rol relevante, incluso pudiendo llegar al consumo de una unidad por día. Anteriormente se lo considera un alimento casi prohibido en los planes de adelgazamiento.
En algunos casos, por indicación de un nutricionista su consumo debe ser disminuido. En este sentido, consumir la clara es más permitido por la escasa cantidad de calorías que contiene en comparación con la yema. Cuando nos encontremos en el proceso para bajar de peso su consumo de forma entera debe ser mesurado para no demorar en adelgazar.
Hay que destacar que la yema del huevo contiene una elevada proporción de colesterol que en una persona sana no tendrá ninguna influencia en los valores del mismo en la sangre. En aquellas personas que posean un colesterol sanguíneo alto el consumo de la yema del huevo debe ser reducido.
Por todos los beneficios que ofrece el huevo, es un alimento que debe incluir todo plan alimenticio para lograr que el mismo sea saludable y equilibrado.
El colesterol
Cuando nos alimentamos estamos ingiriendo una gran variedad de nutrientes, tanto carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales. El colesterol forma parte de los lípidos, es decir, las grasas que consumimos. Este elemento es fundamental ya que forma parte de la membrana de todas las células de nuestro organismo, el cuerpo es capaz de formarlo y trasformar el que recibe de la dieta. Además de esta función vital, el colesterol es el precursor de varias hormonas.
Este elemento circula, como muchos otros, por nuestra sangre. Un examen de sangre permite medir su concentración, para saber si sus valores están altos o son normales.
Concentraciones de colesterol total mayores de 200 mg/dL indican que tenemos la cantidad aumentada. El problema de salud que produce el colesterol aumentado es que se va depositando en las paredes de las arterias, aumentando las posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas.
Las causas de tener colesterol alto radican en múltiples razones, algunas es por la genética de cada personas, que heredan mayor predisposición a tener colesterol alto en sangre, y luego las razones adquiridas, sobre todo el sedentarismo y una alimentación inadecuada.
El riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca depende de la concentración de colesterol en sangre, a mayor concentración más riesgo, pero hay otros factores que también influyen. Algunos de estos factores no se pueden modificar como es el sexo y la edad, pero hay otros que si podemos intentar modificarlos: el tabaquismo, la hipertensión arterial, sedentarismo y estrés, entre otros.
La alimentación no balanceada es uno de los pilares para tener colesterol alto. Pero a la vez es el primer lugar que requiere cambios en nuestros hábitos dietéticos. Una alimentación basada en comidas con altos contenidos de grasas contribuye en gran medida a tener el colesterol elevado.
La actividad física hace que gastemos y consumamos un porcentaje del colesterol, contribuyendo a su disminución, por este motivo, el sedentarismo contribuya a tener el colesterol elevado.



